No a balazos. No a bombazos. A hambre. A sed. A oscuridad y lo más cruel, a través de los más vulnerables, los niños recién nacidos y los enfermos de cáncer.
Un pueblo que lo único que ha hecho es vivir en paz. Un pueblo que nunca ha invadido a nadie. Un pueblo que nunca ha bombardeado a nadie. Un pueblo que nunca ha impuesto un bloqueo criminal a nadie. Un pueblo que al contario, ha tendido la mano a todo el que ha necesitado ayuda: médicoss a África cuando el ébola arrasaba, maestros a América Latina, acogida de 26 mil menores afectados por la explosión nuclear de Chernobil, acogida de miles de personas de todo el mundo para estudiar gratuitamente medicina, etc.
Ese pueblo se llama Cuba y lo están matando. El arquitecto de esta masacre silenciosa tiene nombre y apellido: Marco Rubio.
Niños recién nacidos están muriendo por el odio de un hombre. La tasa de mortalidad neonatal se ha duplicado como consecuencia directa del bloqueo energético impuesto por la administración Trump, con Marco Rubio como su arquitecto e impulsor. Los hospitales no tienen combustible para mantener los equipos funcionando. Las incubadoras se apagan. Los recién nacidos prematuros son los primeros en sufrir.
El 28% de la población cubana tiene dificultades agravadas con el suministro de agua. Sin agua no hay higiene. Sin higiene, las infecciones se propagan. Cuando un bebé se infecta en un hospital sin los recursos básicos, las consecuencias son fatales.
Esto no es un desastre natural. No es una crisis inevitable. Es una política deliberada de exterminio. Miles de pacientes requieren radioterapia y quimioterapia y están viendo el tratamientointerrumpido por falta de combustible.
Aumentan las listas de espera para cualquier tratamiento. Aumenta la mortalidad infantil y la propia ONU ha advertido que esta situación constituye una violación grave de los derechos humanos y podría ser tipificada como un acto de genocidio.
Es Marco Rubio el que ha diseñado esta estrategia de "hambruna energética". Es Rubio quien presiona para que no llegue combustible a Cuba. Es Rubio quien niega el bloqueo con total cinismo, mientras los más vulnerables mueren. Es Rubio quien ofreció ayuda humanitaria de 100 millones de dólares, mientras sus políticas han causado un daño de más de 180 mil millones de dólares.
Cuando se le pregunta, responde que Cuba es un Estado fallido. Levántenle el bloqueo y Cuba volverá a tener los estándares de calidad que tenía en salud, en cultura y en bienestar. Sus vacunas contra el Covid salvaron muchas vidas en el mundo, sus médicos curaron a muchas personas en todo el mundo.
Las sanciones a Cuba, bloqueando su comercio, sus cuentas bancarias, sancionando a terceros países que comercien con Cuba, etc., son un acto "criminal" que no debiera dejar a nadie indiferente y eso " gobiernos del mundo", es un crimen del que todos somos cómplices si no hacemos nada para detenerlo.





