SIERO

CARTA AL DIRECTOR

Venezuela para rato

Jueves 12 de Septiembre del 2024 a las 10:17



Lo importante en este país es hablar de lo de fuera para olvidarnos de nuestros propios problemas. Algo así como ver la paja en el ojo ajeno. Me refiero a Venezuela y no lo digo porque los problemas externos no deban preocuparnos, sino porque la recarga de mentiras y falta de pruebas nos remite a las elecciones pasadas hace cinco años, donde tampoco la oposición aceptó la victoria de Maduro e incluso EE.UU. reconoció como presidente "interino" a una tal Guaidó-de cuyo nombre no quiero acordarme-, que se enriqueció de los recursos que desde el imperio le llegaban para mantener la subversión y que terminó enbolsándoselos y emigrando a EE.UU.

La historia se repite y ahora el supuesto ganador es un tal Edmundo González Urrutia, casi un octogenario que según parece tenía la estrategia de dimitir a los seis meses-en caso de ganar las elecciones- y pasarle el bastón de mando a la tal Corina Machado.

Ahora ya en su dorado exilio, declara que nada tuvo que ver con las actas electorales que presentaron a los medios ni las subió a las redes sociales.

Hay que preguntarse porque no se presentó con las mismas a los tribunales tal y como le habían requerido por tres veces. Al menos, cabe la sospecha de la mentira.

Algunos tuvimos ocasión de ver en las redes la presentación de las mismas y ver como muchas no iban ni firmadas. Otras apreciaban la misma escritura en distintos garabatos y con el mismo bolígrafo, lo que podía suponer una prueba caligráfica que les dejaría en mal lugar.

Volvamos al Sr. Edmundo. Fué un diplomático de carrera y ejerció de segundo en la Embajada Venezolana en El Salvador a las órdenes de Leopoldo Castillo que ejercía de Embajador y al que se le conoció como el "matacuras". Corriá la década de los ochenta cuando El Salvador vivía una etapa convulsa entre el Gobierno y la guerrila. Ambos, Embajador y el tal Edmundo fueron activos en lo que se denominó "Operación Condor"y trabajaron al servicio de la CIA, tal y como se desprende de documentos desclasificados de EE.UU. Coordinaron y financiaron los "escuadrones de la muerte" que asesinaron entre otros a varios sacerdotes identificados con la Teologia de la Liberación entre ellos a los jesuitas españoles Ignacio Ellacuría y Segundo Montes asesinados un 16 de noviembre de 1989, junto a otros, más incluidas dos monjas. Aquella etapa arrojó la cifra de 13 mil víctimas civiles.

Hoy Edmundo es reconocido casi como un heroe. Pronto seguirá los pasos de su antecesor Guaidó y habrá que esperar las proximas elecciones en Venezuela para repetir la misma cantinela y pese a lo que digan los tribunales.

Es curioso que nadie en Europa pidiera las actas de EE.UU. cuando Trump cuestionaba la victoria de Biden o las de Brasil cuando era Bolsonado el que ponía en cuestión la victoria de Lula. NO acabamos de aprender. Lo bueno de todo esto es que las aguas se calmarán y ahora hasta la próxima.