LLANERA1

SOCIEDAD

José Julio Velasco Bolaño , Llanerense del año 2022

Publicado el Jueves 15 de Septiembre del 2022


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El colectivo Gorfolí-Santufirme convocó al Jurado del galardón Llanerense del Año 2022 el jueves 15 de septiembre a las 13.30 horas, en La Campana para deliberar y concedió el galardón a José Julio Velasco Bolaño

Este año formaban parte del jurado: Pilar Fernández Suárez, Teniente Alcalde del Ayuntamiento de Llanera, Nuria Niño Fariñas, Portavoz del Partido Popular de Llanera, Olegario José Rodríguez Rodríguez “José Juacu”, Llanerense del año 2021, José Ramón Alonso Álvarez, Abogado, Isabel Valiente García, Comerciante, como secretario actuó Andrés Suárez Muñiz y como presidente del mismo, Roberto Álvarez Suárez, miembro de la Sociedad Gorfolí-Santufirme.

CANDIDATURA A LLANERENSE DEL AÑO DE JOSÉ JULIO VELASCO BOLAÑO

 José Julio Velasco es natural de Avilés, estudió en Cancienes donde residía con su familia, en los Salesianos y en el Colegio San Fernando. Posteriormente continuó sus estudios en el Seminario de Oviedo, donde realizó los estudios de filosofía y teología.

Se ordena sacerdote en 1990 en la Catedral de Oviedo. Después de un primer destino en Andés y Navia, es nombrado en 1994 párroco de Villardeveyo y de Ferroñes, así como capellán del Centro Penitenciario y desde entonces vive y trabaja en Llanera.

Cuatro años más tarde asume las parroquias de Posada de Llanera, Ables y Brañes.

En 2009 es nombrado Arcipreste de Siero y párroco de San Cucao y de Cayés.

Actualmente está al frente de la Unidad Pastoral de Posada y es Vicario de la zona Centro.

Son cerca de 30 años de trabajo en Llanera que se han dejado notar. José Julio es una persona que sabe movilizar. Nada que le llegue se queda sin su impulso. Es una persona dinamizadora y los vecinos de Llanera lo perciben.

Desde que asumió sus primeros cargos en este concejo, sus actividades fueron constantes. Rodeado por sus colaboradores, a los que supo escoger entre los mejores, impulsó obras en los templos que lo necesitaban, construyó nuevos edificaciones para dar otros servicios, como los anexos a la Iglesia de San Salvador en Posada de Llanera. Formó parte de la directiva que se puso al frente de la reparación de la iglesia de San Cucao, una de las primeras a las que asistió el actual arzobispo.

También ha sido un impulsor y movilizador de la actividad parroquial sobre todo con los jóvenes. Numerosas han sido las actividades que se desarrollan para los jóvenes desde las parroquias que él dirige. Campamentos de verano, actividades deportivas, preparaciones para la comunión y la confirmación, etc.

Y no sólo para jóvenes, para todos los públicos organiza viajes parroquiales con un gran éxito de participantes y que han recorrido en estos años numerosos puntos de España y del extranjero.

Persona cercana y afable, contar con él es de lo más sencillo. Haciendo bueno el dicho de que la persona de verdad ocupada es la que resuelve los asuntos con prontitud, siempre encuentra un hueco para atender una llamada, hacer frente a un compromiso o a un acto social.

José Julio es claramente un referente de la sociedad Llanerense de hoy y debe reconocerse esa labor que ha desempeñado y sigue llevando a cabo.

Ni siquiera un golpe a su salud, ha conseguido apartarlo ni un ápice de sus obligaciones. Ahí sigue acudiendo a diario a su trabajo en la diócesis y dirigiendo sus parroquias y el resto de sus responsabilidades. Sin olvidar el poderoso impulso que le dio a Cáritas Diocesana en nuestro concejo, en especial en los años más duros de la crisis económica que hemos padecido y donde su presencia y su ayuda atendió a muchas personas que nunca habían necesitado de ese tipo de apoyos.

La celebración del 50 aniversario de la construcción de la iglesia de Posada de Llanera y de los 25 años desde que don Liborio Colino dejó su puesto como párroco poco antes de fallecer, está siendo muy reconocida. Tanto la exposición de fotografías, más de 700, como la publicación “50 años Testigos de Esperanza y Comunión” son un rotundo éxito.

Todo son ejemplos del trabajo diario de un gran dinamizador de la vida social y eclesiástica de Llanera, al que corresponde premiar con el Llanerense del Año.