- Los vecinos de Carbayín Alto denuncian el abandono del polideportivo y temen su cierre definitivo
- CCOO y SIPLA denuncian injerencias impropias en la gestión del personal, ataques públicos a trabajadores, bloqueo de la negociación colectiva y una gestión que provoca fuga de talento y deterioro de los servicios públicos
- EscenAsturias impugna la licitación cultural de Siero por considerar insuficientes sus presupuestos
- CCOO Siero-Piloña respalda a las compañías teatrales asturianas y rechaza la privatización de la gestión cultural en Siero
- EscenAsturias muestra su preocupación por el nuevo modelo de contratación de las programaciones escénicas de Siero
VARIOS
El alcalde de Siero cruza una línea roja: señalar a agentes, estigmatizar bajas médicas y silenciar a las víctimas
Las últimas declaraciones del alcalde de Siero constituyen un ataque sin precedentes contra miembros de la Policía Local y un ejercicio de irresponsabilidad institucional impropio de quien ostenta la máxima representación municipal.
Lejos de actuar como garante de la convivencia y del respeto dentro de la organización, el alcalde ha decidido emprender una campaña pública de señalamiento contra agentes concretos, sembrando dudas sobre sus bajas laborales ,exponiendo datos sobre las mismas y realizando comentarios sobre aspectos de su vida privada que nada tienen que ver con el interés público ni con la prestación del servicio, tales como si utilizan una motocicleta, practican deporte o realizan viajes durante periodos de incapacidad temporal.
Más grave aún es que, a su vez, guarde silencio sobre otros casos que no encajan en su relato. Hace apenas unos días el alcalde presentó públicamente como víctima al jefe de la Policía Local, quien actualmente se encuentra procesado e inmerso en un procedimiento judicial relacionado con presuntos delitos contra la integridad moral, ignorando por completo a quienes afirman haber sufrido dichas conductas.
Mientras se muestra comprensivo con unos, desprecia sistemáticamente a otros. Mientras escucha una versión, silencia la otra. La pregunta es evidente: ¿por qué solo habla de determinados agentes? ¿Por qué únicamente aparecen en sus declaraciones trabajadores vinculados a una organización sindical concreta? ¿Por qué existe ese interés obsesivo en desacreditar a quienes han denunciado situaciones que consideran injustas? El alcalde pretende convertir a los denunciantes en culpables y a los señalados en responsables de todos los problemas de la Policía Local. Una estrategia tan burda como peligrosa.
La imparcialidad institucional ha desaparecido por completo
Los vecinos de Siero tienen derecho a preguntarse por qué el alcalde dedica tantos esfuerzos a atacar a policías locales y tan pocos a resolver los problemas estructurales que afectan al servicio. Asimismo, tienen derecho a preguntarse por qué unas bajas merecen ruedas de prensa y otras no. Y tienen derecho a preguntarse ¿cómo obtiene el alcalde esa información? ¿Quién realiza ese seguimiento? ¿Con qué medios se recopilan datos sobre actividades privadas de trabajadores municipales fuera de su horario laboral? Y por qué desde el Ayuntamiento se alimenta permanentemente un clima de enfrentamiento y persecución hacia determinados profesionales.
La utilización de datos personales, el señalamiento público de trabajadores y la criminalización de quienes ejercen derechos sindicales son comportamientos incompatibles con una gestión democrática y respetuosa de las instituciones.
Resulta profundamente inquietante que desde la máxima responsabilidad institucional del municipio se traslade la impresión de que existe una vigilancia permanente sobre la vida privada de determinados policías locales. Si esa percepción es cierta, estaríamos ante una situación extraordinariamente grave e incompatible con los principios de respeto a la intimidad y a los derechos fundamentales de cualquier trabajador.
Una reflexión más que deberíamos hacer: tenemos un alcalde cuya trayectoria política y judicial ha estado rodeada de una intensa conflictividad, con resoluciones judiciales que han cuestionado actuaciones municipales y decisiones adoptadas por su gobierno.
En lugar de dedicar esfuerzos a resolver los problemas del Ayuntamiento y de la Policía Local, parece haber optado por señalar públicamente a determinados agentes y convertirlos en objetivo de una campaña de desgaste personal. Un alcalde no está para fiscalizar la vida privada de los trabajadores ni para alimentar sospechas desde los medios de comunicación. Está para gobernar, garantizar derechos y actuar con ejemplaridad institucional. Cuando se cruza esa línea, el problema deja de ser la situación de unos agentes concretos y pasa a ser la utilización del poder público para señalar a quienes resultan incómodos.
Quizás sería conveniente que el alcalde empleara más tiempo en justificar su sueldo mediante una gestión eficaz.
Exigimos al alcalde que rectifique de inmediato, que cese los ataques contra los agentes de la Policía Local y que abandone una estrategia basada en la confrontación, la división y el descrédito personal y que abandone una estrategia basada en la confrontación, la división y el descrédito personal.
LA CIUDADANÍA NECESITA UN ALCALDE QUE GOBIERNE. NO UN ALCALDE QUE BUSQUE ENEMIGOS.
Comentarios
Noticias relacionadas
- Vecinos de La Pola de Siero denuncian ruidos nocturnos por las labores de limpieza municipal en la Plaza de la República
- Concentración del Día Internacional de la Mujer en La Pola Siero
- Continúan las labores de desescombro y refrigeración en la nave del polígono Águila Nora
- Los alumnos de La Ería y el IES Astures aprenden sobre el uso responsable del agua gracias a la campaña de CADASA en el Día Mundial del Retrete
- CCOO muestra su rechazo a la comarcalización de los juzgados de violencia sobre la mujer y exige la creación de equipos especializados
- Confinado el incendio en la nave de suministros médicos en el polígono Águila de Nora







Jose Antonio Alvarez
Como vecino de toda la vida, no puedo defender la postura de ciertos sectores de la policía local tras lo visto durante años. Lo único que ha hecho el alcalde es exigir el cumplimiento de sus funciones y que se trabaje conforme a lo que se percibe en un sueldo público. Todos los residentes sabemos que dentro del cuerpo hay dinámicas de inactividad que deben corregir. El alcalde no será perfecto, pero hace bien en demandar profesionalidad. Señalar las malas praxis es necesario para proteger el prestigio del propio cuerpo. ¿O es que vamos a asumir que todos los agentes apoyan este absentismo? Seguro que hay muchos policías que quieren realizar un buen trabajo para el municipio. Lamentablemente, la administración pública no permite la flexibilidad de una empresa privada para prescindir de quien no rinde, pero sí se debe fiscalizar su labor. El SIPLA debería hacer algo más que una defensa corporativista automática; tendría que exigir a determinados asociados un cambio de actitud laboral por el bien de la institución y por respeto a la ciudadanía que paga sus salarios.
Domingo 31 de Mayo del 2026 a las 09:40:16