LLANERA

DEPORTES

Fernando Fernández Rodríguez, todo un ejemplo de superación

Publicado el Lunes 08 de Agosto del 2022


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El vecino de Lugo de Llanera, Fernando Fernández Rodríguez, es todo un ejemplo de superación, constancia, fuerza de voluntad y todo estos méritos fueron reconocidos por el Ayuntamiento de Llanera, durante la Gala del Deporte de este año haciéndole entrega del primer premio como “Mejor Deportista de Deporte Adaptado”, ya que practica la doma y lleva años compitiendo a nivel regional y nacional.

Fernández sufrió un accidente yendo a trabajar cuando tenía 20 años y esto le causó la discapacidad, en el año 1988. “Soy de Oviedo, pero mi madre era de Ables y allí teníamos una yegua y montaba de guaje, como hacíamos todos en el pueblo. Pero a trabajar con los caballos empecé cuando todavía funcionaba el centro hípico Asturcón, gracias a una asociación que realizaba terapias con caballos para mantenerse. Mi sobrino montaba allí a caballo y lo conocimos gracias a él, porque un día fuimos a verle y los de la asociación nos ofrecieron la terapia, ya que nos dijeron que me serviría para mejorar mi equilibrio. Porque sufro una parálisis lateral, llamada tetraparesia espástica, se me agarrota la zona y no puedo moverla, el lado más afectado es el izquierdo”, comentó.

En el año 2003 comenzó con las terapias, y gracias a uno de los monitores, que también es su fisioterapeuta, empezaron a promover las competiciones paraecuestres, ya que en no existían dentro de las competiciones regladas. “Yo fui el primer deportista paraecuestre que compitió en Asturias. Siempre me apuntó a todo y cuando me lo propuso acepté sin dudar. Empezamos a competir a nivel nacional en el año 2011, en Pamplona”, resaltó. Fernando entrena en el Forcón en Avilés

En la doma paraecuestre hay cinco niveles, dependiendo de la discapacidad, Fernández está en el nivel 1 y solo camina al paso, además cuenta con una serie de ayudas para mantenerse en el caballo, en lugar de llevar el estribo recto, donde apoyan el pie, el jinete lleva una cazoleta adelante; otra ayuda son las gomas que lleva para sostener el estribo a la cincha del caballo y la silla lleva unos tacos en la parte delantera para que tenga sujeta la rodilla. “La silla la compramos en Madrid, en una marca que se llama Zaldi, y trabaja con este tipo de productos adaptados a las personas con discapacidad, y a través de una tienda en Madrid nos enviaron hasta tres veces la silla, para que la pudiera probar e incorporar las adaptaciones más adecuadas. Nos costó todo el equipo casi 3.000 euros”, explicó.

Fernando aseguró que lo que más le gusta de montar es la independencia que le da, “puedo manejar el caballo donde quiera, sin preocuparme, para mí es como andar cuando estoy sobre el caballo, en definitiva siento libertad”, comentó. El jinete reconoce que solo ha caído del caballo una vez y porque el animal se asustó mientras estaban haciendo la terapia, en el Asturcón, pero no pasó nada grave estuvo en el hospital para que le revisaran y no sufrió ninguna lesión.

Los caballos que monta Fernando son del Forcón, “este es un deporte muy caro, incluso este año teníamos pensado desplazarnos a Barcelona para competir en el nacional, pero el precio se nos disparaba, porque solo mover el caballo de Asturias a Barcelona suponían 2.800 euros y los el alojamiento lo mismo. Desde que empecé a competir a nivel nacional mis vacaciones son acudir a los concursos, pero esto es lo que más me gusta y de lo que disfruto realmente”, afirmó.

El jinete entrena dos días a la semana en el Forcón, una hora cada día, además acude dos veces a la semana al fisioterapeuta, una hora y media cada día, y hace una hora de bicicleta estática todos los días. “Soy una persona constante y gracias a esto mantengo la poca movilidad que tengo. Tengo 55 años y esto me permite estar activo, porque el primer año que tuve el accidente engordé hasta los 100 kilos, cuando siempre he sido una persona delgada y soy alto,  porque estuve ese año en la silla de ruedas. Pero después me empeñé en caminar y me ayudaban mis primos, dejé la silla de ruedas y todo era caminar, aunque me cueste lo sigo intentando”, afirmó.

Fernando cuando compite tiene que completar dos reprises, una individual y otra de equipos, con unos movimientos concretos que entrena en el Forcón, al ser paraecuestre en lugar de usar todo el cuadrilongo se emplea la mitad al ir al paso. “Mi principal problema al principio era la falta de equilibrio y mi poca preparación física, pero con el tiempo todo eso ha mejorado muchísimo”, destacó.

El llanerense considera importante que se impulse este deporte y se dé a conocer tanto en entre las personas con discapacidad, como las que no lo tienen, ya que a él le ha servido mucho para aportarle confianza, autoestima y ver que todo es posible. Ha sido subcampeón de España.