LLANERA

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Club Tai-jitsu Llanera: ¿Cómo es posible ser el rey?

Domingo 08 de Febrero del 2026 a las 14:24



Es probable, muy probable, que usted o alguno de sus allegados se haya hecho esta pregunta. Si es aficionado a las artes marciales o lee la prensa local, habrá visto decenas de noticias en las que se destacan los logros del Club Tai-Jitsu Llanera: ganadores de los Campeonatos de Asturias, uno de los mejores clubs en los Campeonatos de España y, desde el pasado domingo, uno de los dos mejores a nivel internacional. El I Campeonato bilateral Francia-España, celebrado el pasado fin de semana en París, enfrentaba a Francia, cuna del Tai-Jitsu y de todos sus derivados y país natal del maestro Roland Hernaez, y a España, uno de los primeros países a los que se extendió este arte marcial, en todas las modalidades y en todas las categorías: Kata individual, Kata por parejas, Expresión técnica, Randori, Goshin Shobu y Kumite.

Como podrán suponer, a este campeonato sólo han asistido los mejores taijitsukas de ambos países. El numeroso público asistente disfrutó con la ejecución de técnicas variadas, realizadas con una precisión, fuerza y velocidad pocas veces vista. El nivel competitivo fue muy elevado, con enfrentamientos marcados por la intensidad, el orgullo y el respeto entre adversarios. En este exigente escenario, el Club Tai-jitsu Llanera estuvo a la altura de las circunstancias, firmando una actuación sobresaliente: 36 medallas (10 de oro, 8 de plata y 18 de bronce), que representan casi una quinta parte de las medallas españolas y prácticamente tres de cada cuatro medallas asturianas.

¿Cómo ha podido alcanzar este nivel un club, que hace pocos años apenas pasaba de los 10 alumnos? ¿Quién ha sido el artífice? Para poder responder a estas preguntas, vamos a hacer un viaje en el tiempo.

Situémonos. Octubre de 2019, antes del coronavirus. El club está en su momento más bajo y empieza la temporada con poco más de diez alumnos. Si el futuro ya era poco prometedor, la pandemia lo agravó aún más, poniendo en serio peligro su continuidad.

Ante esta perspectiva, en las temporadas 2020-2021 y 2021-2022 el presidente del club, Javier Peláez González, empieza a tomar una serie de decisiones, de poco calado, pero que consiguen cambiar la inercia: el club vuelve a enviar competidores a los Campeonatos de España de Nihon Tai-Jitsu, busca nuevos patrocinadores, compra equipaciones, realiza exhibiciones en la calle …

Estas medidas, por sencillas que parezcan, ayudaron a reflotar el club, aumentando el número de taijitsukas y su presencia en la vida social del concejo. Sin embargo, todavía habría que esperar a la siguiente temporada para iniciar el verdadero cambio, y con él, el gran salto.

A pesar de las mejoras obtenidas, los resultados, a todos los niveles, no eran los deseados. Se quería “más” y ”más de todo”: mejor nivel técnico de los alumnos, más estructura y más presencia. Y para lograrlo, llegó la revolución.

Peláez entendió que el cambio debía ser profundo. El primer paso fue dotar al club de una estructura sólida, creando una junta directiva amplia y con funciones claramente definidas, algo imprescindible en una entidad donde ninguno de sus miembros se dedica profesionalmente al Nihon Tai-Jitsu.

La transformación continuó en el apartado técnico. De contar con un único entrenador se pasó a un equipo de tres y posteriormente a los cinco actuales. Paralelamente, también se amplió la carga de entrenamiento. De dos clases semanales de una hora se evolucionó hacia tres sesiones

de una hora y cuarto, con posibilidad de ampliación en periodos clave como exámenes de grado, campeonatos o cursos.

Otro de los movimientos más determinantes fue el cambio de dojo. El antiguo espacio, limitado tanto en superficie como en horarios, impedía crecer y ofrecer una preparación adecuada. La colaboración del Ayuntamiento de Llanera dio como resultado que el club encontrase un nuevo dojo, abriendo la puerta a una nueva etapa.

Gracias a este conjunto de decisiones, el club dio un salto cualitativo situándose en la vanguardia del Nihon Tai-Jitsu nacional. Aprovechando este impulso, la directiva puso en marcha la segunda fase de reformas.

Esta segunda fase se caracterizó por una búsqueda continua de la mejora técnica. Para ello, tanto los profesores como los alumnos más veteranos no dudaron en ir a cursos impartidos en otras comunidades si con ello adquirían nuevos conocimientos. Esta práctica se extendió de tal manera y con tanto éxito que a día de hoy son la mayoría de los alumnos los que acuden a estos cursos. Hay que destacar que estos cursos no son sólo de Nihon Tai-Jitsu, pueden ser de cualquier arte marcial que lo complemente y mejore las habilidades de los miembros del club.

Con estos antecedentes, el siguiente paso estaba claro: Ser el organizador de los mejores cursos posibles. Con esta filosofía ha sido capaz de traer a Llanera a Jan Janssens y a Edgar Kruyning, siendo este último uno de los artistas marciales más reconocidos de Europa. Toda una declaración de intenciones: el camino principal es el Tai-Jitsu, pero no el único. Actualmente, el club participa en cursos de Kobudo impartidos por Andrés López y Pablo Fernández y organiza clases de Brazilian Jiu-Jitsu con Sara Rada, así como seminarios dirigidos por la medallista europea de judo Estrella López Sheriff. Además, aprovecha la experiencia en karate y judo de sus propios alumnos mediante la organización de formaciones internas.

Con esto llegamos al presente. Una vez conseguido el objetivo inicial, ha llegado el momento de ir a por el más ambicioso. El pasado 21 de noviembre el club presentó oficialmente su Plan de Igualdad, pionero en un club de su tamaño. Este plan forma parte de #más Guerreras, un proyecto por la igualdad en el tatami y fuera de él en el que se muestran referentes femeninos que puedan servir de estímulo a niñas y niños. Audrey Kruyning, Estrella López y Sara Rada, tres grandes artistas marciales, ya son embajadoras del club.

A grandes rasgos, esta podría ser la cronología y la explicación del éxito de este equipo. Determinar el o los motivos por lo que algo funciona es complejo y difícil, no hay respuestas sencillas y menos aún verdades absolutas. Quizá la respuesta la tienen aquellos que se acercan por primera vez al club, empiezan a entrenar y te dicen: Es que son una familia.

El Tapín

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