LLANERA

DEPORTES

La escudería Team Consta fue pionera en organizar un tramo tierra en Asturias, aunque tuvieron que llamarlo Slalon y Cross

Publicado el Viernes 12 de Noviembre del 2021


🔎  Aumentar texto 🔎  Reducir texto

Aladino Prado y José Manuel Prado “Lolo” se reunieron con el periódico El Tapín como impulsores de la competición de motor más importante que se celebra en Llanera, que es el Tramo Tierra Cierru Los Pinos, que coincide con las fiestas del Cruce de Posada y suele ser a finales del mes de julio.

 Aladino fue el ganador de la misma cuatro veces, aunque la primera carrera que organizaron la ganó Fino, “yo hice el mejor tiempo en la primera, pero en la segunda rompí el cárter, porque cuando nosotros lo organizábamos siempre era los dos mejores tiempos y consideramos que era lo suyo, para que los pilotos fueran a por todo. Ahora no es así, sino que se hacen tres pasadas y la media de los tiempos. El espectáculo fue tal como se empezó, ahora se apuesta más por la regularidad, por mantener no se arriesga mucho”, explicó.

 Desde la primera vez que se organizó siempre tuvo mucha relevancia, ya que contaba con muy buenos pilotos que acudían de toda España, incluso las crónicas llegaban a ocupar cuatro páginas en las revistas de motor. Aladino recuerda que la idea de organizar esta prueba deportivo surgió un día que se reunieron ellos junto con Miguel “El Pelos” y Juanín “Chapas”, “pensamos tenemos que hacer una cosa que sea mítica, que se hable de ella y se recuerde siempre y apostamos por el Cierru los Pinos. Comenzamos siendo tres amigos, que constituimos la escudería Team Consta, empezamos en 1993 y la primera carrera se realizó en 1994. Cuando comenzamos el camín no existía, lo abrimos nosotros con desbrozadoras, del campo de fútbol hacía arriba, solo había paso para una fuente que había, o demás era todo escallos y usamos rozones y guadañas. Después pedimos ayuda al Ayuntamiento y nos mandaron la pala”, explicó.

Pero antes de realizarse el Cierru, como tal, se disputó en el prado de la fiesta de El Cruce una exhibición de autocross con un circuito, “nos juntamos los tres en ese momento y hablamos lo del Cierru. Miguel y Juanín estaban vinculados a la sociedad de festejos de El Cruce, pero no formaban parte de ella. En esta exhibición participaron todos los pilotos que había en Llanera en aquel momento, que éramos unos cuantos: Somohano, Jaime el del R8, Daniel el de El Cantu, Rufino, Abusadora, Pepe el de Sarilles y yo. Esa experiencia nos dio el impulso que deseábamos y ya comenzamos a organizarlo, a limpiar el camino y demás. El Ayuntamiento se portó muy bien con nosotros colaborando en todo momento, dejándonos las máquinas”, narró Aladino.

Los organizadores recordaron que el primer año que se organizó en 1994 fueron muchísimas las personas que se acercaron a Posada de Llanera, ya que se llenó la localidad, “salió muy bien, tanto que el Cierru Los Pinos es la carrera que nadie se quiere perder, tanto pilotos como público. Se asemejaría al Rallye Princesa de asfalto, en cuanto al volumen de personas que mueve todos los años”, afirmaron. El año que más pilotos acudieron fueron 80 y la media estaba pasados los 40.

Aladino y Lolo explicaron que la intención era llamar a la prueba Tramo de Tierra Cierru Los Pinos, pero la Federación de Motor no se lo permitió por cuestiones de seguros y tuvieron que denominarlo Slalom, “el problema que teníamos es que de aquella los Tramos de Tierra no existían como modalidad, fuimos los pioneros en implantarlo. Durante tres años fuimos los primeros en organizar una prueba de esta modalidad, que no había ni Asturias ni en Castilla y León, después comenzaron a organizarse en otros concejos y en León. Venían pilotos de País Vasco, Zamora, León, Burgos, Galicia, incluso Iván Ares que corrió el rallye Princesa vino aquí siendo un crio, también corrió el padre Santiago Ares. También Esteban Vallín, Roberto Solís, Cele Foncueva, El Rata, que fue campeón de España de los rallyes de tierra”, apuntó.

Con el paso de los años se pasó también a denominar Cross, porque pretendían llegar a la terminología de tramo de tierra, Aladino y Lolo lo dejaron y no lo consiguieron, algo que ahora si es posible, después de cogerlo la escudería Llanera Racing, que organizó la octava edición cuando lo cogieron. “Nosotros les asesoramos a ellos en la organización, aunque no formamos parte de la escudería como tal. Nosotros lo dejamos en 2001, pero fue en el 2000 cuando se corrió la última edición”, apuntaron.

Ganadores de las siete primeras ediciones

Los ganadores de las siete ediciones que organizó Team Consta fueron: Fino, Aladino Prado ganó la segunda y la tercera, la cuarta José Diego, la quinta Luis Alberto Costa, la sexta Aladino Prado con un karcross y la séptima Alejandro Prado.

La razón por la que decidieron dejar de organizarlo fue porque la Federación en el año 2001, les aseguró que la bajada era peligrosa, “es cierto que el primer año fue complicado y hubo bastantes accidentes, pero nunca se  cambió el circuito, lo hacían con más precaución. Es cierto que caían todos para el gallinero que había en la zona. Consideramos que vinieron a por nosotros, porque no organizábamos ningún campeonato, solo era la prueba y como de aquella el  calendario estaba completo querían una fecha libre y la excusa fue que la bajada era peligrosa, que si optábamos por organizarlo por otro lugar si nos dejaban pero de esta manera que lo teníamos organizado, que fue siempre la misma, no se podía”, explicó Lolo.

Una vez que se lo comunicó la federación al Team Consta los responsables se reunieron con el que era el alcalde de aquella, José Avelino Sánchez, que también medio para que se pudiera celebrar, pero no hubo forma de que la Federación entrara en razón. “A Avelino le llevé yo en mi coche en una de las carreras a dar una vuelta por el circuito. Le pusimos un asiento a la derecha al R5, porque no lo tenía para llevarlo. Fui muy prudente con él, no iba como competía”, recordó Aladino.

Además, comentaron que después de la polémica con la Federación, con el paso de los años les pidieron si organizaban dos carreras, porque no había ninguna, y se negaron en rotundo.

Team Consta

Aladino Prado se confiesa como el “liante” de todo, “yo trabajaba para Transportes Consta y lié al jefe primero le vendí el coche que tenía yo, el Fórmula que hicimos en talleres Braña y lo metí a correr. Después le involucre en la escudería le dije que en vez de llamar a la escudería Consta, que no sonaba ni bien le llamamos Team Consta, que es equipo en ingles y lo aprovechas porque T. Consta puede servir también para transportes. Mi jefe pagó las fundas, botines y puso mucho dinero. Éramos nueve pilotos los que formábamos la escudería”, afirmó.

Los organizadores confesaron que el Cierru los Pinos era el orgullo del resto de tramos de tierra que se organizaron, “en abril ya comenzábamos a prepararla para ir con tiempo. Nos juntábamos los cinco que éramos y distribuíamos el trabajo entre todos, pero sobre todo nos ayudábamos los unos a los otros. El día de la carrera solo en comisarios de bandera había unos 16, más luego los de los bocadillos, las personas de las grúas, los médicos que iban a las carreras cobraban un tanto por ciento, pero conseguimos uno que venía de Oviedo y no nos cobraba nada. Necesitábamos dinero porque no lo teníamos, Juanín era el encargado de sacar publicidad y patrocinio de los bares y los comercios del concejo, todos aportaban lo que podían. Había un grupo de gente que ese fin de semana cuando salían de trabajar el viernes ya nos ayudaban a marcar el circuito y prepararlo, eran muchos los vecinos que nos ayudaban en todo”, destacaron.

Reconocieron que hubo accidentes, pero ninguno fue de mucha gravedad, solo entró una vez la ambulancia. “Sacábamos medias de velocidad de 85 Km hora, para el circuito que era, angosto, estrecho, con una bajada muy empinada, si querías ganar había que bajar en tercera a fondo que era donde se ganaba. En el llano había una zona de arena y muchos en la curva se salían porque las ruedas no agarraban, llegaron incluso a salirse hasta siete coches allí”, explicaron.

Premios en metálico

A lo largo de los años en los que organizó la prueba el Team Consta se entregaban premios en metálico, más trofeo a los ganadores. “Eran premios muy suculentos, no los gana ni el que se lleva el Rallye Princesa de Asturias hoy en día. Aunque eran otros tiempos y la política es que el autocross a diferencia de los rallyes y la montaña cobraba entrada, porque era en circuitos cerrados, se entendía que ese dinero debía ser para el corredor que daba el espectáculo”, afirmaron. El ganador se llevaba 50.000 pesetas, más 25.000 ptas. por la sección. Incluso los júnior se llevaban 20.000 ptas. y el segundo 15.000 pts.

Los organizadores del Cierru confesaron que nunca cobraron por entrar, aunque en ocasiones daban revistas con la voluntad. En 1996 la salida estaba asfaltada, porque fue cuando se estableció la sede de Aseava en la zona.

Impulsor del Autocross

Aladino Prado, fue la persona que introdujo el Autocross en Llanera, “había a quienes les gusta y otros que me decían que era un chiflado que iba loco por los circuitos. Los que me seguían era porque ganaba carreras, y venían desde la Espina o Grado con una gramola en un coche anunciándolo por Llanera, cuando iba a competir para que me fueran a ver correr”, narró. Lolo se acuerda de cargar el Fórmula en las Huelgas de José Somohano con el tractor para llevarle a correr al circuito de la Belga, “mi hermano no trabajaba el domingo con el tractor y era cuando aprovechábamos para llevar los coches, marchábamos al mediodía para allí”, afirmaron. Aladino se acuerda que Félix Somohano era muy pequeño cuando comenzó a competir.

Aladino Prado comenzó a correr cuando llegó de la mili en 1978 y su primera carrera fue en el campo de fútbol de San Julián de Bimenes. “Siempre corrí en autocross, me gusta más la tierra porque es más espectacular, vas de lado, mientras que en carretera o montaña hay que ir por el libro, porque si la armas el accidente es mucho más peligroso. Quede campeón de Asturias nueve veces y me invitaron un año a que fuera con mi coche a una subida al Carbayu en Ciaño. Me dejó Alberto Hevia, padre que es primo de mi mujer, cuatro ruedas usadas de ellos de carretera y las pusimos al mío y pregunté donde era, les pedí que me dejaran pasar para conocer el circuito y al final me dejaron hacerlos dos veces. Cuando salimos a correr la primera de entrenamiento salí e hice tercero y ya conocía en la segunda vuelta quedé segundo y en la tercera me caí por el principio. El coche quedó entre unos escallos, tuvieron que sacarme el coche con el tractor y costó lo suyo, fue mi única y última experiencia en carretera. Para mí siempre ha sido un hobbie, nunca me he dedicado profesionalmente y tenía que tener mucho cuidado, porque corría el fin de semana pero el lunes tenía que ir a trabajar y coger el camión”, reconoció.

Prado reconoce que en el autocross no se va a tanta velocidad como en el asfalto y los circuitos son más seguros, no tienen tantos precipicios. “Si volviera a nacer otra vez y competir no haría nunca montaña ni asfalto, la carretera es para ir de un lado para otro no para correr por ella. En un circuito de asfalto me lo pensaría”, confesó.