LLANERA

SOCIEDAD

Chema Martínez y Javier Cortés realizaron dos artículos para el Anuario número 15 de La Piedriquina sobre San Cucufate

Publicado el Martes 24 de Mayo del 2022


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La sala del Centro Social de San Cucao se quedó pequeña para acoger la presentación del Anuario número 15 de La Piedriquina, fueron muchos los vecinos de Llanera que acudieron para disfrutar de la charla de dos de sus escritores: Chema Martínez y Javier Cortés, que centraron sus artículos en la parroquia de San Cucufate.

La presidenta de La Piedriquina, además de impulsora y responsable del Anuario, Rosa Rodríguez, explicó que este año se presentaba la publicación número 15, “la niña bonita y para la ocasión el ejemplar cuenta con 15 artículos”, narró. En esta ocasión se presentaron los vinculados a Llanera.

El primero en intervenir fue Javier Cortés, que habló sobre su artículo “¿Qué había, qué hacer, que hice? El verano de la infancia”, donde explica sus vivencias de niño y joven en su localidad natal: Villanueva. Empieza su escrito situando en el mapa Villanueva, hablando de cómo se creó la localidad a lo largo de una caleya, en la que se asentaron un grupo de familias que trabajaban las tierras del Palacio de Villanueva en 1120, que es lo que se recoge en los primeros archivos, y de una de esas familias forma parte Cortés, que nació en 1963.

De ahí comienza a hablar de cómo fue su niñez en una casería, las labores que tenía que realizar a diario, como eran sus juegos, lo que más le gusta y sobre todo como eran las fiestas patronales, sin olvidarse del paisaje y el paisanaje de la zona. “La infancia que tuvimos muchos de los que estamos aquí tan pegada a la naturaleza no se va a volver a repetir, somos unos privilegiados por haberlo podido vivir”, destacó.

Por su parte, Chema Martínez, comentó su artículo “Caminito de la fuente va… en San Cucao de Llanera”, donde hace un exhaustivo recorrido por las fuentes de la parroquia de San Cucufate, y asegura que en el Anuario aparecen 64 fuentes, 33 lavaderos y 21 abrevaderos, la mayoría de las veces integradas las tres funciones en un mismo conjunto. La mayoría de ellas localizadas en Piñera y Villanueva, mientras que en Agüera solo hay una.

En cuanto a la tipología existe una gran variedad, desde las más artísticas diseñadas por el arquitecto, Manuel del Busto,  para el Palacio de Villanueva, que hoy se encuentra en una finca privada en Somió, hasta la que Fausto Zaperos hizo con tapines de prado en la zona de Olaya de Sierracamán.  Por lo general eran los vecinos los que las mantenían y construían con las sextaferias. Chema comentó que las fuentes y lavaderos eran los lugares donde se encontraban las mujeres, mientras que los hombres lo hacían en los bares.

La única fuente inaugurada y bendecida en San Cucao de manera oficial fue la de enfrente de Casa Ángel. De las 64 fuentes reconocidas, 48 han desaparecido o están en riesgo de perderse. El autor además presentó una batería de nombres de fuentes, como las conocían  los vecinos y aseguró que sería muy importante que estos topónimos no se perdieran.